El puerto de Nimei es el más grande de el reino, a el arriban barcos de los siete continentes, por ello se pueden encontrar todo tipo de materiales y componentes, pero lo que lo hace tan especial es que en el se encuentra la cede de la "Orden de Magia y Hechicería del Ocaso", Un grupo de eruditos al servicio de si mismos; resulta que varios monarcas han intentado contratarlos sin éxito, ya sea porque están muy ocupados en sus estudios o porque las cantidades que cobran son absurdas.
El ingreso a la Orden del Ocaso depende de: primero debes pertenecer a la Orden del Alba, y segundo, que al menos tres miembros del Ocaso reconoscan tu trabajo. Para entrar a la Orden del Alba solo debes convertirte en el discípulo de alguno de sus miembros y al cabo de tres años, podrás realizar la prueba de aptitud mágica, hay discípulos que pasan su vida sin poder avanzar, cada año repiten la prueba y no lo logran, hay otros que el primer intento ingresan.
Por las mañanas Quiro se dirige a las tiendas del centro de Nimei para buscar ingredientes necesarios para su investigación, no sin antes pasar a uno de los callejones del puerto en donde disfruta del espectáculo de un humano bardo y un hobbit hechicero, la combinación entre música y magia les permite ganarse la vida honradamente.
Muy pocas veces sale en la tarde , pero ese día en particular se vió impulsado a salir entró a una taberna por un trago, se sentó en una mesa y ordenó, mientras disfrutaba su bebida escuchó sin querer la conversación de la mesa junto a él, era el bardo y el hechicero, al parecer habían terminado uno de sus tantos shows que daban al día y estaban celebrando. El bardo se despedía del pequeño hechicero, al parecer el quería seguir viajando, Quiro comprendió de inmediato los sentimientos del mediano, estaban en la capital de la magia, para un joven como el era un mundo abierto a las posibilidades.Totalmente identificado con el hobbit, Quiro no pudo evitar intervenir.
- Disculpen la intromisión - dijo Quiro apenado mientras se acercaba - no pude evitar escuchar su charla, mi nombre es Quiro y soy miembro de la Orden del Alba, tengo una propuesta para ti pequeño, si me permites.
Los dos se miraron asombrados, habían escuchado hablar de la Orden del Alba, pero no esperaban preparados para conocer alguien tan repentinamente-
- ¿Me puedo sentar? - preguntó Quiro.
-Claro - respondió el hechicero- mi nombre es Iskander y el es Carmine siéntate con nosotros y toma una trago.
Platicaron los tres durante largo tiempo, cuando Quiro se dio cuenta de lo tarde que era, se despidió.
- Hasta mañana pequeño amigo.
Apenas amanecía y frente a la posada se encontraba el el par de amigos esperando a Quiro, quien llego un poco después, los dos lo siguieron unas cuantas calles, hasta que les mostró su casa.
- Si te parece bien - dijo Quiro - te mostraré tus aposentos.
- Yo aquí me despido - dijo el bardo - vendré a visitarte de ves un cuándo.
La despedida fue muy rápida, pues Carmine partía en busca de aventuras, ya había pasado mucho tiempo en Nimei y aunque era una ciudad hermosa su espíritu se sentía atrapado entre las murallas. Por su parte Iskander sentía una gran emoción, ser discípulo de Quiro le abría múltiples oportunidades. Así bien los amigos se separaron.
----------------------------------------UN AÑO DESPUÉS -----------------------------------------------------
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La mañana es fría Iskander su encuentra durmiendo, lleva pocas horas de haberse acostado, la biblioteca de su maestro Quiro es grandiosa y no deja de fascinarlo, pero tras un año de estudios apenas ha logrado avances, está frustrado y por el momento no tiene guía, han pasado unas siete semanas desde que su maestro salió.
Creía que la orden del Alba era lo máximo, su meta a alcanzar pero una noche que Quiro estaba ahogando sus penas en licor, se entero de que existe una organización secreta llamada la Orden del Ocaso, los más poderosos archimagos pertenecen a ella, y que para entrar necesita la aprobación de tres de sus miembros, pero uno de los que estaban apoyándolo desapareció, simplemente dejó una nota, "Encontré algo interesante que ver, volveré pronto".
- ¿Qué clase de absurdo mensaje era ese? - refunfuñaba Quiro mientras Iskander se sentaba a beber con el.
Cuando Quiro le explicó a Iskander que su tutor era un elfo, comprendió todo, el pronto de un Elfo podía ser toda la vida de un humano, por ese motivo Quiro estaba deshecho.
En su afán por reconfortar a su maestro, Iskander sugirió que por qué no pedía la aprobación de un miembro diferente, a lo que Quiro le respondió:
- El es el más grande Archimago en Magia de Minerales, nadie en la Organización me respetará si me salto su aprobación.
- Si lo que quiere es entrar, insisto, seria más fácil buscar a otro - reitero Iskander
Quiro parecía meditar las palabras de Iskander, mas tarde se daría cuenta del tremendo error que cometió el pequeño hechicero.
A la mañana siguiente, antes de que pudiera aliviarse la resaca, lo despertó su maestro que estaba fresco como lechuga.
- ¡Me diste una idea grandiosa! - Dijo Quiro muy entusiasmado - lo único que tengo que hacer es ir a buscarlo. Te encargo cuides de la casa no creo que tengas ningún problema, pero por si acaso, te dejo estas varitas para tu protección una es de curar heridas menores y la otra de misil mágico, dejé instrucciones de que te den todos los suministros que necesites, no te excedas, nos vemos pronto.
Pasaba ya de medio día cuando Iskander escuchó la puerta, no pensaba abrir, pero la insistencia era tal que no le quedo opción, con pesadez se levanto y fue a ver.
- ¡Iskan! - Gritó Carmine , mientras apretujaba su pequeño cuerpo- Oye hombre, que cara te cargas vamos por unos tragos, tengo tantas cosas que contarte.
Iskander no se opuso, llevaba días sin salir y la idea de salir por algo de aire fresco le reanimó-
Fueron al puerto eran muchas las historias que contaba Carmine, que apenas cerraban una taberna se pasaban a otra, Iskander también tenia algunas que contar, pero nada que ver con Carmine, no paraba de hablar de los bosques tenebrosos, la pesca en el río Ita, visitando a las bellas amazonas, las tribus nómadas, los colmillos gélidos, la gran capital, el concurso en Mond'u en el que quiere participar la semana entrante, la cacería de goblins en Athar dentro de dos semanas; fueron tantas las anécdotas y tantos los nuevos planes que junto con el ron, pasaron tres días sin darse cuenta.
Carmine llevo a Iskander a la casa de Quiro por la mañana. Lo dejo en su habitación y se despidió de inmediato, ya tenía listo su viaje a Mond'u con una caravana mercante, dormiría toda la tarde y durante la noche alegraría el campamento, era típico de él a toda la gente le gustaba su música y conseguía muchas favores a cambio.
Iskander se sintió abatido, Carmine disfrutaba de su vida y el era un ratón de biblioteca que no mejoraba y para nada estaba más cerca de cumplir su sueño, tal ves debería viajar, se lo hubiera pedido a Carmine; era en lo que pensaba antes de caer dormido.
Ya estaba obscureciendo, cuando alguien toco la puerta, nuevamente se sintió reacio a abrir la puerta, pero pensó - Tal vez Carmine olvidó algo, va a tirar la puerta.
Encendió unas lamparas y fue a atender, cual fue su sorpresa que en la puerta se encontraba un elfo:
- Mi nombre es Zamamar- Dijo el desconocido - estoy buscando a Quiro
- Quiro no está - Contestó Iskander- Me dejo a cargo, ¿qué necesitas?
El elfo desconfió de que un pequeño hobbit pudiera ayudarlo, pero no tenía tiempo que perder si quería terminar con su misión.
- Busco información sobre un emblema- Dijo Zamamar- Pagaré bien.
Iskander hizo pasar a Zamamar, este le mostró el pergamino, vio entonces un texto en un lenguaje desconocido para él y un emblema en oro y plata, se le hizo conocido, pidió al elfo que esperará en lo que se dirigía a la biblioteca por unos libros, no tardó en regresar, pero tuvo que buscar en varios libros antes de poder encontrarlo.
- Pertenece a los Centinelas de la Gema del Oráculo, en la Isla de los susurros.
- ¿Dónde es eso? - dijo Zamamar.
Iskander saco un mapa de otro libro y le mostró, -No es muy lejos - dijo - está a siete días en barco. ¿qué dice el pergamino?
- "BUSCA A GROOM DE LOS COLMILLOS GÉLIDOS Y TRÁELO AQUÍ", Eso dice - contesto Zamamar.
-Colmillos gélidos , colmillos gélidos, ¿donde he escuchado eso? - musitaba Iskander
- ¿Acaso sabes quien es Groom? - pregunto el elfo
- ¡Lo tengo!- Grito Iskander
- Si lo sabes dímelo- insistió Zamamar.
- No se quien o donde sea- aclaro el Hechicero- pero conozco quien si lo sabe.
- ¿Me lo dirás? - pregunto Zamamar
- Mejor que eso - Dijo con firmeza el hobbit - te llevaré, partimos al amanecer...
Creía que la orden del Alba era lo máximo, su meta a alcanzar pero una noche que Quiro estaba ahogando sus penas en licor, se entero de que existe una organización secreta llamada la Orden del Ocaso, los más poderosos archimagos pertenecen a ella, y que para entrar necesita la aprobación de tres de sus miembros, pero uno de los que estaban apoyándolo desapareció, simplemente dejó una nota, "Encontré algo interesante que ver, volveré pronto".
- ¿Qué clase de absurdo mensaje era ese? - refunfuñaba Quiro mientras Iskander se sentaba a beber con el.
Cuando Quiro le explicó a Iskander que su tutor era un elfo, comprendió todo, el pronto de un Elfo podía ser toda la vida de un humano, por ese motivo Quiro estaba deshecho.
En su afán por reconfortar a su maestro, Iskander sugirió que por qué no pedía la aprobación de un miembro diferente, a lo que Quiro le respondió:
- El es el más grande Archimago en Magia de Minerales, nadie en la Organización me respetará si me salto su aprobación.
- Si lo que quiere es entrar, insisto, seria más fácil buscar a otro - reitero Iskander
Quiro parecía meditar las palabras de Iskander, mas tarde se daría cuenta del tremendo error que cometió el pequeño hechicero.
A la mañana siguiente, antes de que pudiera aliviarse la resaca, lo despertó su maestro que estaba fresco como lechuga.
- ¡Me diste una idea grandiosa! - Dijo Quiro muy entusiasmado - lo único que tengo que hacer es ir a buscarlo. Te encargo cuides de la casa no creo que tengas ningún problema, pero por si acaso, te dejo estas varitas para tu protección una es de curar heridas menores y la otra de misil mágico, dejé instrucciones de que te den todos los suministros que necesites, no te excedas, nos vemos pronto.
Pasaba ya de medio día cuando Iskander escuchó la puerta, no pensaba abrir, pero la insistencia era tal que no le quedo opción, con pesadez se levanto y fue a ver.
- ¡Iskan! - Gritó Carmine , mientras apretujaba su pequeño cuerpo- Oye hombre, que cara te cargas vamos por unos tragos, tengo tantas cosas que contarte.
Iskander no se opuso, llevaba días sin salir y la idea de salir por algo de aire fresco le reanimó-
Fueron al puerto eran muchas las historias que contaba Carmine, que apenas cerraban una taberna se pasaban a otra, Iskander también tenia algunas que contar, pero nada que ver con Carmine, no paraba de hablar de los bosques tenebrosos, la pesca en el río Ita, visitando a las bellas amazonas, las tribus nómadas, los colmillos gélidos, la gran capital, el concurso en Mond'u en el que quiere participar la semana entrante, la cacería de goblins en Athar dentro de dos semanas; fueron tantas las anécdotas y tantos los nuevos planes que junto con el ron, pasaron tres días sin darse cuenta.
Carmine llevo a Iskander a la casa de Quiro por la mañana. Lo dejo en su habitación y se despidió de inmediato, ya tenía listo su viaje a Mond'u con una caravana mercante, dormiría toda la tarde y durante la noche alegraría el campamento, era típico de él a toda la gente le gustaba su música y conseguía muchas favores a cambio.
Iskander se sintió abatido, Carmine disfrutaba de su vida y el era un ratón de biblioteca que no mejoraba y para nada estaba más cerca de cumplir su sueño, tal ves debería viajar, se lo hubiera pedido a Carmine; era en lo que pensaba antes de caer dormido.
Ya estaba obscureciendo, cuando alguien toco la puerta, nuevamente se sintió reacio a abrir la puerta, pero pensó - Tal vez Carmine olvidó algo, va a tirar la puerta.
Encendió unas lamparas y fue a atender, cual fue su sorpresa que en la puerta se encontraba un elfo:
- Mi nombre es Zamamar- Dijo el desconocido - estoy buscando a Quiro
- Quiro no está - Contestó Iskander- Me dejo a cargo, ¿qué necesitas?
El elfo desconfió de que un pequeño hobbit pudiera ayudarlo, pero no tenía tiempo que perder si quería terminar con su misión.
- Busco información sobre un emblema- Dijo Zamamar- Pagaré bien.
Iskander hizo pasar a Zamamar, este le mostró el pergamino, vio entonces un texto en un lenguaje desconocido para él y un emblema en oro y plata, se le hizo conocido, pidió al elfo que esperará en lo que se dirigía a la biblioteca por unos libros, no tardó en regresar, pero tuvo que buscar en varios libros antes de poder encontrarlo.
- Pertenece a los Centinelas de la Gema del Oráculo, en la Isla de los susurros.
- ¿Dónde es eso? - dijo Zamamar.
Iskander saco un mapa de otro libro y le mostró, -No es muy lejos - dijo - está a siete días en barco. ¿qué dice el pergamino?
- "BUSCA A GROOM DE LOS COLMILLOS GÉLIDOS Y TRÁELO AQUÍ", Eso dice - contesto Zamamar.
-Colmillos gélidos , colmillos gélidos, ¿donde he escuchado eso? - musitaba Iskander
- ¿Acaso sabes quien es Groom? - pregunto el elfo
- ¡Lo tengo!- Grito Iskander
- Si lo sabes dímelo- insistió Zamamar.
- No se quien o donde sea- aclaro el Hechicero- pero conozco quien si lo sabe.
- ¿Me lo dirás? - pregunto Zamamar
- Mejor que eso - Dijo con firmeza el hobbit - te llevaré, partimos al amanecer...
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